abril 24, 2012

Película del día...

Romanzo Di Una Strage (Piazza Fontana: The Italian Conspiracy) - Marco Tullio Giordana , 2012

Milán, 12 de diciembre de 1969. Una bomba devasta la sede del Banco Nacional de Agricultura de Milán. Diecisiete son los muertos y ochenta los heridos en aquella que será recordada como la masacre de Piazza Fontana. Las primeras sospechas caen sobre un grupo de anarquistas milaneses, guiados por el carismático Giuseppe Pinelli, ferroviario milanés de ideas cercanas a la izquierda extra-parlamentaria. Junto con los miembros del Círculo anárquico "Ponte della Ghisolfa" será llevado a la jefatura de policía para ser interrogado por el Comisario de Policía Luigi Calabresi.

La pista anárquica-insurreccionalista es empujada desde las altas esferas de la policía, pero algunos elementos crean profundas dudas en la mente de Calabresi, quien junto con Pinelli tiene una enemistad cordial. Detenido durante tres días después del ataque, Pinelli muere en circunstancias misteriosas precipitando desde la ventana de la oficina de Calabresi mientras el comisario se encontraba ausente durante aquellos minutos. Suicidio, es declarado por cuatro testigos, pero las contradicciones son evidentes desde el principio. Calabresi se convierte así en un blanco inocente, perseguido y difamado periódicamente. Poco a poco sus investigaciones sacarán a la luz una verdad incómoda, la masacre habría sido organizada por la derecha neo-fascista véneta con la responsabilidad de aparatos del estado. Su rechazo hacia una promoción y traslado, que lo habrían apartado de la verdad, condicionará su vida de forma permanente... Después de más de treinta años la verdad sobre la masacre aún no ha sido escrita...

Es difícil dar una evaluación artística a la película de Marco Tullio Giordana, sin tener que coger los libros de historia para analizar los hechos que han caracterizado uno de los momentos más oscuros de la ciudad de Milán y, probablemente, de la República Italiana. Con una narración seca y sin demasiados barroquismos, Giordania cuenta "su" verdad, escrita junto a Sandro Petraglia y Stefano Rulli, inspirada en el libro de investigación "I Segreti di Piazza Fontana". El realizador lombardo se candida definitivamente a seguir las huellas del cine político de Elio Petri y de la investigación histórica de Pier Paolo Pasolini. Los tiempos han madurado, quizás ya de varios años, y una película dedicada a Piazza Fontana, capaz de reconstruir aquello que hubiera ocurrido era necesario. El cine italiano, la opinión es difusa, ha reelaborado muy poco los lutos de la historia nacional y la función intelectual de una película como "Romanzo Di Una Strage" se vuelve extremadamente importante para crear debate y renfrescar la memoria, de modo que determinadas realidades no se vuelvan a repetir.

Dividida en actos que marcan las etapas de la masacre y de la sucesiva investigación, "Romanzo Di Una Strage" tiene el ritmo de una película de suspenso, pero la meticulosidad de una película histórica. Y si en la primera parte Giordana introduce con extrema precisión todas las multíplices piezas de un tablero de ajedrez socio-político destinado aumentar de dimensión, en la segunda parte el director mueve las mismas piezas dentro de un marco histórico que en su oscuridad se hace cada vez más claro. Desde la fotografía plúmbea que retoma indistintas masas oscuras protagonistas de absurdas fábulas trágicamente reales, y del caos de infinitas voces que cantan infinitas verdades, emerge (lentamente) el hilo de soledad que une Giuseppe Pinelli al comisario Calabresi. Después de todo son ellos las víctimas simbólicas de una violencia que llevaba puesto colores políticos para enmascarar el color gris del último interés, el de preservar el status quo y el bienestar de los protagonistas de "alta sociedad" de la historia.

Giuseppe Pinelli, interpretado por un intenso Pierfrancesco Favino, y Luigi Calabresi por un Valerio Mastandrea que confirma cada día más su increíble madurez interpretativa, son ilustrados como "involuntarios" héroes y corderos sacrificales de un grande diseño que el mundo anárquico milanés ha hecho sólo un objetivo y un chivo expiatorio, pero donde se entrelazan los poderes fácticos de la extrema derecha y de la mano larga de los Servicios Secretos, trabajando para satisfacer las demandas más urgentes anti-comunistas estadounidenses. Simplificando en extremo, especialmente para el uso de los under 40 que en aquellos tiempos obviamente no se encontraban, es necesario recordar que pocos años después de Piazza Fontana, Estados Unidos apoyó el golpe de estado de Augusto Pinochet Ugarte que derrocó el legítimo gobierno del presidente socialista chileno Salvador Allende, no sería un ejercicio de ficción-política creer que entre Italia y Chile no exista realmente tanta diferencia.

Giordana reconstruye esos días con rigor filológico y jurídico, evitando de caer en la facciosidad partidaria, pero sin renunciar de puntar el dedo acusador contra una clase política que ha contribuido a desestabilizar la democracia italiana y hacerla precipitar en el terrorismo de los años de plomo. A pesar de este rigor, la película se disfruta como un thriller político, donde, sin embargo, el estremecimiento que corre por la espalda del espectador depende de la sensación (o temor) que todo haya sucedído realmente como es descrito en las sombrías imágenes de la película. Sobria y fluida, y capitaneada por un excelente elenco (donde además de los dos grandes actores ya mencionados encontramos interpretes de la talla de Giorgio Colangeli como el agente secreto Federico Umberto D'Amato, Fabrizio Gifuni en el papel de Aldo Moro , Luigi Lo Cascio en el del juez Ugo Paolillo y Michela Cescon como Licia Pinelli ) que ofrece interpretaciones intensas y medidas, la película de Giordana asocia la simplificación histórica a una dirección ágil que de boca en boca persigue el Via Crucis de una verdad negada, del saber sin poseer las pruebas, las mismas mencionadas en su entonces por Pasolini : "Lo sé, pero no tengo pruebas".

Valoración : 7.5 / 10


En dos palabras : Marco Tullio Giordana narra la masacre de Piazza Fontana, con dinamismo narrativo y grande sobriedad en relación del acontecimiento histórico. Gracias a una escritura esencial y completa y a un brillante reparto de actores donde sobre sale la intensidad  Pierfrancesco Favino y la compustura de Valerio Mastandrea en el interpretar, respectivamente, el anarquista Pinelli y el comisario Calabresi, "Romanzo Di Una Strage" consigue la honorable intención de centrar la atención en una página di historia italiana oscura y excesivamente confusa, contando finalmente aquellas verdades que por demasiado tiempo y demasiados frentes han sido negadas y por largo tiempo ocultadas.

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