enero 05, 2011

Tres pequeñas reseñas...

Kaboom - Gregg Araki , 2010

Smith vive la época universitaria con el deseo y el aturdimiento típicos de la edad, confrontandose con la mejor amiga Stella, dejandose seducir por la bella London, soñando un encuentro sexual con el compañero de habitación, Thor, y después con el más tímido Oliver. Pero una pesadilla lo persigue y su vida cambia en el momento en el cual, cómplice una galleta “picante”, descubre en una fiesta los protagonistas de su mismo sueño, hasta entonces jamás visto o conocidos. Eventos paranormales, coincidencias inquietantes y revelaciones increíbles sobre su  pasado atraen cada vez más y más al protagonista en la red de un un proyecto descabellado  y peligroso, que no amenaza tan sólo su destino sino más bien aquello de la entera humanidad.
Gregg Araki regresa a encuadrar los veinteañeros, a colorearles las lentes, los cabellos y los labios, con menos rabia y menos acidez, pero con el gusto que nunca le ha faltado. Sobre todo regresa a empuñar el bolígrafo, después de haber trabajado sobre dos guiones no suyos, y a dejarlo correr libremente, guiado por la energía de su ferviente imaginación.

Provocativa e irreverente en lo habitual, la película no se hace cargo de ninguna cruzada (a)moral y trasuda un divertimiento contagioso, quizás el más puro y ligero que Araki jamás se haya concedido. Llena de sabrosos diálogos insolentes, encomendados generalmente a las dos chicas, "Kaboom" se puede decir que es un verdadero y propio elogio de la libertad, tanto en el estilo como en el contenido, simples vasos comunicantes. Araki, en realidad, juega con sus propios gustos y con aquellos de su público de referencia: el rock alternativo, las sugestiones lynchianas, los teen movies, la literatura americana contemporánea, pop o cyberpunk, con el lado easy de la sexualidad pero también con su vertiente trash y risible e incluso con el lado tierno y pasional. El realizador estadounidense nos regala una película personalísima que puede hacer enloquecer (en el buen sentido de la palabras) o puede hacerse odiar desde el primer momento. Pero es innegable no decir que se trata de un himno a la libertad sexual, un himno contra cada clase de etiqueta, una liberación para nada seria en una época en donde la autorialidad osa de tomarse demasiado en serio. Gregg Araki es un autor, posee una cifra estilística completamente reconocible y un nutrido grupo de apasionados: sin embargo, realiza la película más desiquilibrada, absurda, “tonta” del año, y también una de las mas vitales.... La palabra de orden es placer: del hacer, del mostrar, del ver. Placer de la acción y de lo irracional, del visionario y del cinéfilo. Placer que cuando alcanza el ápice hace kaboom!.

En dos palabras : Nos encontramos frente a un objeto poco identificado e identificable con la opinión de una sola persona. Que a su manera podría ser una virtud de no tomar a la ligera. "Kaboom" tiene un título que es todo un programa y una pequeña línea a seguir. Es decir, una explosión auténtica en la cual la definición de género ya no tiene sentido y lo que importa es evidentemente otra cosa.

Valoración : 9/10



Neds - Peter Mullan , 2010

"Neds" es una película durísima iniciando desde el argumento, una verdadera novela de formación al contrario en donde el sensible John McGill (un extraordinario Conor McCarron), se encontrará prisionero en un espiral de violencia que desbarajustará la ciudad en donde vive y que parecer ser la única “elección” obligada para la gran parte de los jóvenes. La descripción de Glasgow es precisamente como uno la puede imaginar en una clase de película como esta: un lugar duro en el cual crecer, y en donde la vida de la calle te devora sin piedad. Un mundo en donde los hijos de las personas más acomododas arriesgan mucho, y probablemente forman parte de algunas de las bandas de Neds que hacen venir la piel de gallina a las madres, que se encuentran obviamente a oscuras de la posible involucración de algún ser querido.
Dura y violenta, en "Neds" no faltan sin embargo, situaciones irónicas y brillantes, sobre todo en la primera parte, dominada por un irresistible humor negro. Pero durante su desarrollo el clima se vuelve cada vez más angustiante y tenso, siguiendo la transformación del protagonista, que va más allá de la simple “conversión al lado oscuro”. Mullan se recorta una parte, es decir, aquella del inquietante padre de familia, que en medio de la noche, borracho, llama a gritos a su mujer  de manera que baje las escaleras y llegue donde él, para pegarla. La relación padre-hijo posee una notable importancia, que culmina en una escena bellísima de la cual es mejor no decir absolutamente nada.

"Neds" sabe también desorientar, iniciando por la utilización de las composiciones no originales, como en una scena de pelea entre dos bandas en donde es utilizada "Cheek To Cheek", acompañadas asimismo por aquellas compuestas para la ocasión por las manos de Craig Armstrong, simplemente bellísimas. Y desorienta también con algunas ideas surrealista y admirables, entre ellas la pelea con… Jesús!. Pero la temática principal de la película, la base en donde se construyen historia y personajes, es aquella de la educación escolástica: en Escocia en esos tiempos todo era basado sólo sobre simples listas, en donde los estudiantes venían dividos por clases de acuerdo al mérito (la A obviamente es la sección más alta). En las últimas secciones se encuentran las ovejas negras de la sociedad, forzadas a no poder nunca crecer y a permanecer en aquella difícil situación, sin ninguna esperanza de mejoramiento. "Neds" es una película lucidísima, implacable, sincera. Peter Mullan es un director que sabe perfectamente lo que quiere, sabe dirigir una película, posee un estilo propio y se preocupa de las emociones y del clima de su proyecto. Que en el inolvidable final tocará el ápice metafórico, con una escena que permanecerá para siempre en nuestras mentes.

En dos palabras : Peter Mullan ha vuelto, y personalmente estoy contentísimo de encontrarlo en gran forma, el actor y director inglés firma otra obra dura, simbolizante, desorientante y emocionante, capaz de divertir, dar puños en el estómago y  dejar con el nudo en la garganta. Memorable.

Valoración : 8.5/10



Rabbit Hole - John Cameron Mitchell, 2010

El dolor por un luto y su compleja elaboración regresan a interesar Hollywood con "Rabbit Hole". La trama se desenvuelve sobre las consecuencias de uno de los acontecimientos más  trágicos que puede suceder en el curso de la vita: la pérdida de un hijo. Por estas razones el argumento es introducido gradualmente, a través de los recuerdos de los protagonistas, que desvelan poco a poco detalles significativos sobre la desaparición del pequeño Danny, el Hijo de Becca y Howie, de cuatro años de edad. Bajo la dirección de John Cameron Mitchell la narración se desanuda en manera delicada, jamás invasiva y pone en resalte los diferentes modos de afrontar la dura realidad. Howie, el padre de Danny, magistralmente interpretado por Aaron Eckhart, afronta el dolor contemplando infinitamente, sobre el proprio iPhone, la registración del hijo absorto a jugar con mama. En cambio Becca, una maravillosa Nicole Kidman, no acepta la pérdida y destruye cada huella de la vida terrena de Danny. la sucesión de los eventos lleva a los personajes a metabolizar el luto en manera diferente, conduciendolos sobre carreteras paralelas, como los universos del comic "Rabbit Hole"...

Son todas madrigueras para conejos, agujeros que excavamos en la tierra en la búsqueda de protección, con la esperanza de resurgir después en un lugar nuevo, casi un universo paralelo donde aquél dolor atroz no nos puede aferrar. Son alternativas posibles para quien se sostiene a los objetos por miedo de olvidar, o para quien al contrario encuentra alguna salida física en la colisión cotidiana contra los recuerdos. O en una bofetada al supermercado, o en la doble vida, o en el silencio. Es dolor llevado a cabo de una manera no convencional. Así lo quería la adaptación del premio Pulitzer David Lindsay-Abaire donde se basa la película. Una mirada que no juzga y no indica, simplemente se limita a seguir dos vidas escondidas, de dos personas enamoradas pero aisladas, incapaces de encontrarse y comunicar. Y después llega el toque de Mitchell: una dirección difícil, un montaje elegante, una fotografía saturada, con planos realizados con gusto, con un lenguaje cinematográfico bastante inteligente y con la capacidad de evocar en todo momento una escena que en la película nunca se ve, y donde los personajes realizan sólo el trabajo sucio: tratando de sobrevivir. De mencionar también el cuidado por los detalles en el mostrar las frágiles existencias de los padres, consumidos por el recuerdo de un hijo y la vivaz y dramáticamente intensa interpretación de Dianne Weist, en el papel de la mamá de Nicole Kidman, en conflicto con el recuerdo del hermano de Becca, él también trágicamente desaparecido. "Rabbit Hole" puede ser cosiderada como una visión introspectiva de un drama familiar, afrontado sabiamente por John Cameron Mitchell con tonos que rozan sólo parcialmente los matices trágicos de la historia.

En dos palabras : "Rabbit Hole" explora con elegancia y con una delicadeza extrema la difícil elaboración de un luto puesto en escena con un quid emotivo que deja una profunda impresión y nos cuenta de un dolor tan fuerte capaz de ir más allá de la pantalla, mas allá de un simple guión...

Valoración : 8/10


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