septiembre 07, 2011

Película del día...

Fright Night - Craig Gillespie , 2011

Si tuviéramos que redactar un verdadero manual del remake perfecto de estos últimos años en donde el cine americano nos ha cubierto de tantas "nuevas" adaptaciones, "Fright Night" meritaría un lugar de honor en el capítulo "ejemplos a seguir". Basada sobre la orquestación general del título homónimo (debut de Tom Holland) pero completamente reescrita sobre todo en las dinámicas entre los personajes por Marti Noxon (guionista habitual de "Buffy" y de algunos episodios de "Mad Men", y que en esta ocasión demuestra de saber jugar metacinematográficamente con relevante realidad de que los vampiros están de moda) y dirigida con maestría, sentido del equilibrio y óptimo ritmo por Craig Gillespie, director de la bella "Lars and the Real Girl", "Fright Night" es el resultado de la ecuación perfecta, acompañada por un 3D riguroso, y muy bien realizado, que consigue(como pocos) lanzar objetos en la cara de los espectadores sin que parezca una película de serie B. Tarea para nada fácil.

La verdad es que "Fright Night" consigue estar con un pie en el pasado y el otro en el presente. Por un lado, se recupera de manera eficiente el espíritu de los años 80, el action comedy con protagonistas teenagers, tan ligéro como serio en todo su entretenimiento, deseoso de poner en juego, angustias y preguntas determinantes del mundo adolescencial. Por el otro lado cambia todas las relaciones entre los personajes para poder inserir en el guión (como consecuencia de la evolución contemporánea) figuras heroicas, llegando incluso a dejar de lado Colin Farrell (extraordinario falso-protagonista que se lleva el premio de personaje más carismático), que invariablemente, al igual que casi todos los malos que se aprecien en el séptimo arte, se pone al servicio de una historia más importante y determinante, aquella que gira alrededor del simpático nerd interpretado por un óptimo Anton Yelchin.

El descubrimiento de un vampiro en el barrio (que sorprende por lo rápido que llega en la película) y el deseperado intento de eliminarle para no ser eliminados, no está centrado tanto en la historia de amor "imposible" entre el ex-nerd redimido y su inexplicablemente sexy y popular novia (tanto así que sorprende incluso - sobre todo- a sus amigos), sino más bien en la cesura inevitable que se crea en el instante en el que las relaciones de amistad "viril" entre nerds, estrecha y pura, casi morbosa (y como ya habíamos apreciado en la divertida "Superbad"), se chocan con aquellas relaciones igualmente indispensables que requieren una profunda reflexión: las realaciones amorosas. Idear y organizar el enfrentamiento del siglo entre humanos y vampiros con óptimo ritmo y puro entretenimiento, utilizar el mordisco, el contagio, el paso de las fuerzas del bien hacia aquellas del mal y la necesidad de elegir quién y cómo eliminar "fisicamente"  entre los amigos (excelente Christopher Mintz-Plasse) y la novia (Imogen Poots),  logrando convertir todo en una grande alegoría, es sin lugar a dudas el resultado más alto al cual una película de este tipo puede aspirar, y "Fright Night" lo consigue.

Estilísticamente nítida, con una atención especial por la construcción de ambientes y paisajes (el ordenado suburbio en donde vive Charley/Yelchin realmente parece transformarse al caer la noche), el trabajo de Gillespie explota adecuadamente los efectos especiales realizados por Howard Berger y Gregory Nicotero, que para adaptarse mejor al 3D, han desarrollado sólo para Colin Farrell cinco fases diferentes de maquillaje, prestando atención a los contornos, a las fijaciones y hasta al color de la sangre. Muy bien interpretado por el trio de protagonistas, que junto con los ya mencionados Colin Farrell, Anton Yelchin y Christopher Mintz-Plasse incluye también el "Doctor Who" David Tennant, en el papel del exagerado, libertino, pero innegablemente eficaz Peter Vincent, "Fright Night" representa la enésima incursión en el mundo de las sombras, realizada con arte, sin excesivos autocomplacencias, construida para un público adicto a ciertos temas y dinámicas, deseoso de apreciar una historia espectacular y poco seria. Y desde este punto de vista, Craig Gillespie centra el objetivo perfectamente.

Valoración : 7/10


En dos palabras : La cinta de Gillespie en realidad funciona como una divertida anti-Twilight, más de una vez burlada durante la película. El resultato de esta "cruzada", que tiene como objetivo devolver a los vampiros aquella maldad que en los últimos años se ha disuelto, en la ola de un sentimentalismo cuestionable, es una película que combina con astucia y una elección correcta de los tiempos ironía y violencia, seguiendo una receta consolidada que también incluye una gustosa anàlisis del mundo de los nerds. Recomendable.

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