julio 04, 2011

Película del día...

The Conspirator - Robert Redford , 2011

Abraham Lincoln, 16º Presidente de los Estados Unidos de América, y el primero a pertenecer al Partido Republicano, fue asesinado el 15 abril de 1865 al Ford’s Theatre de Washington, donde había ido para asistir a la representación de "Our American Cousin", una comedia musical del escritor británico Tom Taylor. Su muerte sacudió a toda una nación, siete hombres y una mujer fueron detenidos con el cargo de conspiración para asesinar al presidente, de sus planes también formaban parte el vicepresidente y el secretario de estado. La única mujer en el grupo, Mary Surrat, era la proprietaria de una pequeña pensión donde los supuestos conspiradores habían alquilado habitaciones para planificar los ataques simultáneos.

En una Washington dividida entre la aversión y el resentimiento de los sursitas que, perdida la Guerra Civil, tuvieron que decir adiós a los privilegios relacionados con la esclavitud, un joven e inexperto abogado Frederick Aiken, héroe de guerra, pero sin experiencia en los tribunales, se ve obligado a defender Mary Surratt, una civil sometida al estricto tribunal militar. Pronto Aiken se da cuenta de que Mary es inocente y su sentencia serviría solamente como chivo expiatorio para llegar al único conspirador aún en libertad.

La conspiración y el asesinato de Lincoln son relatados en el breve íncipit de la película, inmediatamente se hace evidente que a pesar de la atmósfera de película de época nos encontramos frente a un clásico legal thriller di ambientación tribunalicia. Robert Redford y el guionista James D. Solomon, por consiguiente, evitan de mostrarnos aquello que a primera vista podría parecer solo un ulterior court drama con un joven e idealista abogado como protagonista. El acontecimiento es mostrado a través del punto de vista de Aiken, pero es el cuadro general a resaltar, un quadro en donde la materia jurídica es ambigua en el compromiso de una justicia terrenal continuamente deseada, pero de ninguna manera absoluta. En el centro de todo está la historia de una nación y node los personajes individuales, a pesar de estar muy bien caracterizados y colocados delante a numerosas, fundamentales, elecciones de vida. No se trata, de cualquier manera, de una película nacionalista: luces y sombras están bien distribuidas entre las partes en causa, y la historia no es tan sólo una consecuente.

Un siglo y medio después de los hechos que han sido traducidos en película, la historia de Mary Surratt representa tadavía un exemplum de como un estado herido en el alma y en el orgullo afile todas sus armas disponibles con tal de demostrar su propia fuerza, desdeñoso de la posibilidad de acusar una persona evidentemente inocente. El abuso de un tribunal militar, con sus reglas y su disciplina, que extorsiona a una mujer sin darle la oportunidad de demostrar su inocencia es un paralelismo que  puede ser legible en los otros supuestos conspiradores. El joven abogado, consciente de ser un pequeño David que lucha contra un Goliat inexpugnable, representa no obstante la posibilidad de una rebelión personal (que se debe necesariamente transformar en colectiva) en contra de una forma de estado que no permite alternativas a las decisiones del poder político.

Robert Redford realiza una película tensa y lograda, gracias también a las óptima prueba de sus actores, superlativa Robin Wright Penn en el papel de una madre dispuesta a enfrentar la horca por traición en lugar de acusar públicamente a su hijo, un Kevin Kline inflexiblemente rígido en el papel del Ministro de Guerra Edwin Stanton, y un intenso James McAvoy, que da vida al abogado Frederick Aiken, en equilibrio entre la oportunidad de dejar a su cliente en las manos de la Jurado Militar y el grande riesgo(también personal) que implica una fuerte defensa de su inocencia. Pero también vemos, en roles más o menos importante, otros rostros conocidos : Evan Rachel Wood, Tom Wilkinson y Justin Long.

"The Conspirator" es por lo tanto, una obra equilibrada y muy bien diseñada, que concede además poco espacio a la imaginación: la historia no resulta de ninguna manera ficticia como en otras películas similares y la atención a los detalles históricos, desde un punto de vista escenográfico y del vestuario, es más que notable. En breve, la dirección de Robert Redford, siempre garantía de un cierto rigor formal, es evidente. Una película que debe ser vista también debido (principalmente) a los temas históricos, aparentemente distantes de los intereses de un público no "americano", son en realidad universales y dignos de ser descubiertos y analizados por un público heterogéneo.

Valoración : 7.5/10


En dos palabras : Un legal thriller firmemente anclado a lo que la historia ha conservado como uno de los eventos más significativos desde el nacimiento de los Estados Unidos de América : "The Conspirator" tiene todas las credenciales para entrar en la lista de las mejores películas de género, gracias a un óptimo cast, un guión convincente e profundo que no se pierde en divagaciones políticas o personales sobre los personajes, y a la impecable dirección de un Robert Redford decididamente en forma. Recomendable.

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