abril 03, 2011

Película del día...

Confessions - Tetsuya Nakashima , 2010

La primera media hora de "Confessions" es uno de los íncipit más deslumbrantes e inolvidables que el cine haya conseguido proponer en los últimos tiempos: en una ordinaria, rumorosa clase escolástica japonés una joven maestra con la voz pacata y casi tranquilizadora esta haciendo su discurdo de despedida. Abandona porque ha muerto su hija Masami, a pesar de que dicen que fue un accidente ella descubre como ha muerto y quiénes son los culpables, informa que se vengará de los asesinos de la pequeña Masami y que su venganza ha comenzado desde las cajas de leche que todos los alumnos han apenas bebido. Se desata el caos pero la maestra continúa a contar de sí misma, de su vida y de su dolor. Una confesión enjendrada por un "je accuse" perentorio y misterioso al mismo tiempo. Ahora si se pensase que esta película es el clásico revenge-movie sería totalmenteun error. Porque en realidad nos encontramos frente a algo de jamás antes visto.Un Rashomon espurio en donde cada una de las cinco voces/personajes principales cuenta la propia historia desde la propia perspectiva. Cinco confesiones, cinco puntos de vista.

Tetsuya Nakashima con uno estilo particularísimo entre recubrimientos lúcidos y oscurísimos virados hacia el rojo sangre, realiza un thriller psicológico original y poderoso que a partir desde el desvelamiento de un misterio (la identitad de los culpables es clara desde el principio) posee la valentía de implicar y turbar mostrando las consecuencias a través de una simple secuencia de pequeñas historias: aquella de la maestra, en efecto, es sólo la primera de las confesiones a la que el título hace refierencia y  a través de la cual la película se desanuda y se estructura, añadiendose después aquellas del alumno "A", del alumno "B" (así es como los llama la maestra), de la madre de este último, y de la compañera de clase Mizuki. Sus declaraciones se agregan, se sobreponen y se integran , proporcionando una continua intercalación de espacios temporales y puntos de vista, y conduciendo de la mano al espectador en el pozo sin fondo de una sociedad enferma y sin referencia alguna en las que los padres distraídos y ausentes crecen hijos nihilistas, anafectivos y violentos.

Dan miedo los dos pequeños asesinos, capaces de cometer un delitto absurdo y de tener, frente a la evolución de los hechos, reacciones tan antitéticas entre ellos como igualmente extremas; dan miedo sus respectivas madres, una ausente porque huyó del rol de madre, indiferente de haber abandonado un hijo a sí mismo con tal de hacer una carrera, la otra omnipresente y sobreprotectora, tensa a exculparlo negando la evidencia; dan miedo sus compañeros de clase, tan rápidos en el marginar los monstruos de parecer a su vez igualmente monstruosos; da miedo la joven y misteriosa Mizuki, tan buena en esconder su lado oscuro detrás de una fachada de madurez aparente; y da miedo incluso la maestra Moriguchi, insensible por el inmenso dolor probado a tal punto poner en pie un plan diabólico y despiado. Dan miedo todos: porque son reales, verosímiles, inseguros, y tremendamente humanos. El mundo oscuro y siniestro de la película es el lugar perfecto para hacer actuar carácteres disfuncionales, dejando poco espacio a la normalidad de las personas. No es fácil identificarse con uno de los protagonistas; Desde luego es natural ser partidario de la maestra vengadora, pero los ambientes en los que viven y actúan los "malos" es fascinanate, brillante, rico, genial. En fin, no os sorprendais si os encontrais a simpatizar por la persona más despreciable.

No hay juicio moral, no existen tesis justicialistas de llevar a cabo, existe más bien la clara intención de poner el énfasis sobre el cortocircuito incurable entre tensión moral y humana debilidad, entre propósitos de venganza,  sensación de pérdida y necesidad de aserción. Lúcido, racional e implacable, Tetsuya Nakashima adopta una dirección plástica, geométrica y sinuosa que a través de un estilo álgido y distante mantiene la película constantemente en equilibrio entre la elegancia de la forma y la brutalidad de la sustancia del drama narrado. Escrito por él mismo teniendo de base la novela homónima de Kanae Minato, sostenido por la fotografía limpia y nítida de Atsushi OzawaMasakazu Ato y por la prueba glacial, incisiva y magnífica de Takako Matsu en el papel de la maestra Moriguchi, habilísima en el manifestar el vacío interior trabajando por sustracción, y contrapuntado por una banda sonora respetable en la cual, junto a las experimentaciones de Boris, se destaca entre las otras la hipnótica e nocturna "Fantasy" de  The XX además de la atormentadora, ansiosa y grandiosa "Last Flowers" de Radiohead, "Confessions" es una película inquietante, poética y extrema: una visión sugestiva e impresionante, destinada a permanecer, capaz de satisfacer los ojos y sacudir las mentes.

Valoración : 9 / 10


En dos palabras : Tetsuya Nakashima dirige una rapsodia en negro que habla de jovenes sin valores, en donde la regla escolástica es tan sólo una pantalla detrás de la cual dar rienda suelta a bestiales instintos. Una película de enorme belleza que desde el punto de vista de la sustancia resulta estar llena de ideas y matices. El punto de no retorno de los revenge-movies, quebrando de un solo golpe cualquier otra película de este género. Absolutamente recomendable.

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