diciembre 03, 2011

Película del día...

The Descendants - Alexander Payne , 2011

A siete años de "Sideways", Alexander Payne regresa a la dirección con "The Descendants", una comedia agridulce, un estilo al cual nos ha acostumbrado desde sus inicios, basada en la homónima novela de Kaui Hart Hemmings. El protagonista Matt King (George Clooney) vive en una de las pintorescas islas de Hawai, pero, a través de la voz en off, nos dice desde el principio que la vida en lo que es considerado por muchos un paraíso terrestre no es tan diferente respecto a otras partes del mundo, todos tienen problemas y obstáculos que afrontar.

La esposa de Matt se encuentra en coma tras sufrir un accidente en barco. La pareja estaba en una fase delicada de la relación antes del accidente; problemas matrimoniales que estaban socavando el matrimonio. La inminente posibilidad de que la mujer no puede salir del coma dejaría a Matt sólo con la responsabilidad de criar a sus dos hijas, la adolescente Alexandra (Shailene Woodley) y la más pequeña Scottie (Amara Miller), con las que no tiene una relación idílica. Justamente cuando la dramática situación empuja al hombre a un examen de conciencia (Matt promete a sí mismo de ser un mejor padre y esposo cuando su mujer se despierte), se descubre que su esposa lo ha traicionado con otro hombre. Matt decide, por consiguiente, embarcarse en un viaje junto a sus hijas, en busca del amante y "rival".

"The Descendants" es una película agradable que alterna momentos conmovedores y otros divertidos. Es una película sobre el perdón hacia los demás (la traición) y hacia uno mismos (la ausencia en la vida de los seres queridos) con el objetivo final de no vivir con remordimientos. A Payne interesa especialmente explorar y profundizar el carácter de los personajes, y lo hace dilatando los tiempos de la historia. Resulta evidente que no es su mejor película, francamente me esperaba algo más de ella, tal vez falla en el guión que tiene como "base" una bella historia, emocionante y vital, sin embargo, plagada de diálogos un poco demasiado simples (para uno como Payne). Esto no quita la habilidad y la sensibilidad de su último trabajo, realizado sobre personas comunes que en la dificultad pierden por completo sus seguridades, pero se esfuerzan por encontrar un nuevo equilibrio. Un trabajo similar en la esencia a sus trabajos anteriores, pero construido sobre bases menos sólidas de aquellas encontradas en el pasado.

El título se refiere al status familiar de Matt King: que es en realidad un lejano descendiente de la realeza hawaiana y su familia ha sido propietaria por generaciones de una enorme playa tropical. La película tiene, en efecto, por hilo conductor la importante decisión que el hombre deberá tomar, junto con sus familiares, acerca de la venta pendiente de aquel inestimable patrimonio. Esta característica permitirá nada menos que giros surrealistas y producirá cuadros grotescos, con amigos/conocidos/parientes perennemente interesados en sonsocar, lo antes posible, sus intenciones al respecto y poniendo Matt (embelesado por otro tipo de pensamientos ) en una incomodidad constante. El director, además, recurre a su consagrada marca de fábrica para contar la historia "on the road", sucedía en "About Schmidt" y en "Sideways", en este caso (como en los precedentes) el protagonista se embarca en un viaje que resulta ser catártico.

Es durante el viaje que la relación entre padre e hijas se recupera, que las decisiones más importantes se toman y donde se produce el crecimiento interior de los personajes. George Clooney realiza un óptimo trabajo, interpretando a un hombre que piensa de tener bajo control cada aspecto de su vida, pero que en realidad no posee el control de nada. No es la mejor interpretación de su carrera (como tantos han dicho), el Ryan Bingham de "Up In The Air" permanece insuperable, pero es innegable la dedicación y la entrega total hacia el personaje. A destacar sobre los demás, increíblemente, es la joven Shailene Woodley, que sabe como encontrar el equilibrio adecuado entre la ira juvenil, el dolor, el sufrimiento y la complicidad, una amplia gama de emociones expresadas con una facilidad inusual. Realizando un trabajo admirable.
A menudo, la ironía, el sarcasmo y las situaciones absurdas llegan precisamente en momentos en que el espíritu humano es más susceptible al dolor. "The descendants" probablemente no tiene la misma originalidad de la mencionada "Sideways" o de su predecesora "About Schmidt", pero sin duda alguna encierra sabiamente los elementos ya apreciados del cine de Alexander Payne, escogiendo un marco no tan liviano y sobre todo más dramático de lo habitual.

Valoración : 7/10

 

En dos palabras : Alexander Payne construye "The Descendants" de acuerdo a su estilo de dirección lineal, nunca ostentoso, que encuadra rostros y ambientes dejando que sean ellos a crear la esencia de la película. El resultado es una comedia conmovedora, un poco fuera de tono, hábil en excavar dentro de figuras que se diferencian bastante poco de nosotros, y que confirma plenamente la fuerza de Payne, en el hacer interesante la vida interior de los personajes con los que podemos identificarnos en su ser ordinarios, o mejor dicho humanos. Recomendable.

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